Foto: Victor González Tenía que ser el 18, tenía que ser martes, de un año impar. Tenía que llamarse Ánforas de Azucena, por las tantas que hay en la Catedral de Almería y las que hay bordadas en el palio de la Esperanza. Me dio muchas alegrías, me hizo tener amigos y dejar de tenerlos. Un entretenimiento más de los muchos que tengo y tengo que empezar a dejar de tener, es el momento de cambiar es 18, es Enero y hace un mes que le bese la mano un año más, queda mucho por vivir, por prepararse y por conseguir. Aquí queda abierto a todo el que quiera recordar las entradas que hay colgadas. Será triste no volver a ver un correo para moderar los comentarios, o que no te vuelvan a decir que les ha gustado tu entrada sobre el Martes Santo, pero más triste sería no tener otras cosas. Que algún día volveré a pasar por aquí, no lo pongo en duda, que sea más tarde que pronto…..tampoco. A todos los que habéis sido asiduos al blog, los que me habéis ayudado a mejorarlo, los que habéis hecho...