Tengo más conocidos que amigos dentro de esta Hermandad de la Esperanza Macarena, y quien realmente considero amigo, hasta hace poco era costalero del Señor de la Sentencia, me podría haber engañado mucho antes y en una de mis idas de olla de niñato con patillas largas, haberme partido el pecho por el Señor de la Sentencia. Él supo esperar y aconsejarme a no dejar a quien tanto quiero y a hablar con la persona con la que creía tener problemas. Pasado el tiempo y tras muchos años de querer y no hacerlo, iguale en la cuadrilla del Señor de la Sentencia, este lunes santo fue la primera vez que disfrute bajo ese paso, debajo he encontrado personas que se han partido de verdad el pecho, la espalda y lo que haga falta porque ese paso ande señorialmente, como se merece, el más cercano el amigo Finito o Miguel Ángel Salmerón, un placer trabajar a su lado y aprender de un gran costalero. Pero bueno hoy no estamos aquí para hablar de Él, hoy nos toca dar el todo ...